Promesa

La serpiente de ojos sabios
me dijo: "mi amor,
la ausencia de lo intenso
fue lo que los separó.
La ausencia de empeño
fue culpa de tu devoción"

Marcando a golpes de tambor
los latidos del corazón,
la dueña de la promesa mintió.

Tranquila y sensata
fluía el agua de Adán,
pero en manos de Eva
todo había de cambiar.
La promesa de la concepción falló
y el árbol de la vida perdió su ilusión.

Marcando a golpes de tambor
los latidos del corazón,
la dueña de la promesa se olvidó.

La serpiente de ojos tristes
me dijo: "mi niño,
todo en la vida
tiene un perdón.
La tristeza infinita
siempre puede ir a peor"