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Adorando
ídolos de barro
difíciles de alcanzar,
los ladridos que me llamaron
luego me quisieron callar,
así sin más.
Y
te escucho sordo.
Y te miro ciego.
En
la batalla del sueño
a servicio de dios
destrocé mis alas
solo por su honor.
Cambié el rumbo
del mundo a peor,
y solo por placer
alguien me arrancó el corazón.
Con
alas de trapo
y mi luz artificial
no soy lo que quieres devorar,
solo soy el juguete sucio
olvidado así sin más.
Adorando
ídolos de barro
difíciles de alcanzar,
los ladridos que me llamaron
luego me quisieron callar,
así sin más.
Y
te creo siempre.
Y te sigo a ciegas.
En
el reparto de poder
los ángeles de luz azul
brillaron mucho más.
Su luz potente y natural
calló mi intento de ganar.
A sabiendas de mi pobreza espiritual
quise ofrecer algo puro de verdad
pero alguien me arrancó el corazón.
Con
alas de trapo
y mi luz artificial
no soy lo que quieres devorar,
solo soy el juguete sucio
olvidado así sin más.
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