|
Llegados
a este punto queda poco por hacer,
la imposición provoca rechazo
y el rechazo es mi partida,
pero ahora la necesito:
quiero apagarlo y ser guiado.
Los pasos
finales se dan con titubeos,
en el último da pánico entrar,
hay algo que retiene,
un obstáculo impide continuar.
Las heridas nunca acaban de cerrarse.
En este
lugar sólo veo un abismo y
la mirada ya no entiende de direcciones,
el futuro es un mero sustantivo.
El tiempo no comprende mi temor
y me obliga a lanzarme sin destino.
Los admirados
barcos sin timonel
se tornan hábitats del miedo.
Necesito ser marioneta con hilos,
el devenir me castiga sin remedio,
necesito un guía en mi camino.
Llegados
a este punto poco queda por hacer,
no sé a dónde ir,
ni siquiera sé de dónde vengo,
el final se disfraza de principio
y las heridas nunca acaban de cerrarse…
|