A veces llego a creer
que me equivoqué,
cuando el frío besa mi piel.
Hay noches que te necesito tanto
que acabo renegando de ti.
A oscuras en la cama,
con lágrimas al borde del escenario,
a veces apenas puedo recordarte,
a veces sólo recuerdo tu sabor.
Contra el
frío de la distancia
el calor de tu aliento en mi cara,
y a pesar de que estás tan lejos
tengo tu sabor en mis labios.
A veces
me pregunto
qué sentido tiene esto,
tanta distancia de por medio
y solo un cable para oír tu voz.
Cuando quiero hablar
no hay nadie que me escuche.
Cuando quiero llorar
no hay brazos donde esconderme,
a veces sólo recuerdo tu abrazo.
Contra
el frío de la distancia
el calor de tu aliento en mi cara,
y a pesar de que estás tan lejos
tengo tu sabor en mis labios.