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Una gota es suficiente…
Llegar tan lejos
parecía imposible,
sin más compañía que la ausencia
convertida en mi figura de cristal.
Cada escollo sorteado me retiene
en esta oscura marea.
La demencia me regala
recuerdos deformados.
Hay obstáculos
que fingen ser motivos,
que me empujan a seguir en el camino,
ese horrible compañero que quedaba por vivir.
El combustible que me ha sido regalado
es sin duda suficiente para ver mi muerte.
Todavía
recuerdo el grito en el vacío,
implorando algún motivo para aquella situación,
que nadie tenía necesidad de oír.
Todavía siento aquellas lágrimas
esfumarse antes de caer.
No por
correr pasará esto más rápido,
ni se cerrarán las heridas incurables,
no por volar dejaré de hacerlo entre tinieblas;
pero lo insufrible no es sufrible
y prefiero llorar solo que morir acompañado.
La demencia
me regala recuerdos deformados.
Sé
que no entiendes el porqué de mis palabras,
ni la pena que mostré con un llanto apagado.
Perdóname por el daño que haya hecho,
y perdóname por no mostrarme como antes
pero es que ya no lo soy…
Una gota
es suficiente.
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