Perdido en un monte de Venus,
a vueltas con mi propia resurrección,
siempre supe a ciencia cierta
el color de mi derrota.

La orilla brinda botellas
que olvidaron sus mensajes,
porque la confianza escasea
en virtud de lo que se puede olvidar.

Mira qué hermoso es un recuerdo,
qué triste lo que sólo uno puede recordar.
La ira de hijos perdidos
por falta de un poco de voluntad.

Durmieron siendo nudos de sucesos
y despertaron siendo cabos de rencor.
Al final sólo queda distancia,
y distancia es lo que me quedó.

Distancia
-Luis Sáez-
Rats´ Race