Después de la lluvia triste
nacerán las flores,
flores efímeras condenadas a morir,
a ser bellas y decadentes.
Lluvia, oh lluvia,
que haces nacer sentimientos
tan bellos y decadentes como las propias flores.
Alguien dijo amor,
alguien dijo que se le olvidó.
Y hoy ha vuelto a llover.

Te quiero puede ser fácil de decir,
casi tan fácil como regalar flores,
pero tan inútil como ellas
cuando sonríen en un jarrón sin raíz,
si se dice por decir.
Las únicas flores que sirven de algo
son las de una despedida,
igual que el único amor que vale la pena
es el que se olvida para siempre.
Y hoy ha vuelto a llover.

La Decadencia de las Flores Marchitas

Las flores engendran flores
extendiendo por siempre
su decadencia.
Pero el amor se equivoca
y produce dolor,
el dolor produce dolor.
Una espiral con distintos principios
y un mismo final.
Condenados por la flor venenosa
a la decadencia de las flores machitas.

El momento nos borró la sonrisa
que creíamos verdadera.
Qué poco somos
ante lo que querríamos ser.

-Iago Rodríguez y Luis Sáez-
Ciegos
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Una Escena Robada