Me desperté
siendo un caminante
de oscuridad,
sin guión ni rumbo,
a solas, sabiéndome rodeado
de otros tan ciegos como yo.
Sé que espero con desgana
luces turbias,
con miedo al movimiento,
temiendo avanzar y caer
o tal vez temiendo lograrlo…
Angustia constante
de aquel que no sabe, o no quiere,
ver más allá de su propia oscuridad.
Dentro del vientre oscuro
de aquella que le quiere ver nacer
se fragua el hombre triste
que no acierta a entender lo que desea,
que no sabe despreciar lo que le obliga.
Yo, que nací en una historia confusa
a expensas de juicios
de aquellos que juzgan sin sentir
y hablan como si supieran…
Si supieran que están tan ciegos como yo.
Angustia constante
de aquel que no sabe, o no quiere,
ver más allá de su propia oscuridad,
mi dulce oscuridad…