Epílogo

Hasta aquí llega la segunda parte de “El Hombre Imposible”, hasta el punto donde el hombre se da cuenta de que seguir las bajas pasiones no es lo que va a devolverle su sueño ni lo que va a calmar su dolor, de hecho, justo en el instante final el hombre da el paso que le sitúa justo en la frontera de ser un Hombre Imposible. Justo aquí, ese punto donde el hombre sabe qué es lo que le queda y acepta lo que le convierte en un Hombre Imposible, será donde empiece la tercera parte, en la que se contará la aceptación y las consecuencias de ser un Hombre Imposible.
Hasta aquí ha llegado todo por ahora, espero que haya resultado entretenido e interesante al lector, me gustaría que “Las Bajas Pasiones” fuera capaz de captar tanto la atención del lector como captó la mía para crearlo, pero realmente mis expectativas realmente no llegan a tanto, con que haya proporcionado un momento entretenido me llega, si no ha sido así lo siento, esperemos que sea otra vez.

Luis Sáez
Santiago de Compostela 15 de Noviembre de 2005