Hogares
de Neón
La
noche de siempre
y luces de hogar
en casas que resultan extrañas.
El rojo golpea en los ojos
vistiendo sonrisas que invitan a pagar
copas demasiado caras
para el poco amor que pueden engañar.
Pasillos
con demasiada penumbra
se adornan con puertas
que dicen dar paso
a rincones con aires de pedazo de cielo,
donde hay quien cree ganar
pasos de ventaja a la vida
y, no ve que sin darse cuenta,
se va quedando atrás.
Buscando
sonrisas de labios
que no esconden dientes
y pagando besos de bocas
que nunca besan bocas.
Engañando al alma cada noche
perdido en hogares de neón.
Sábanas
marcadas por placeres anteriores
son el paño de lágrimas
para quien confunde sexo pagado
y caricias de contrato
con abrazos de voz y cuerpo
y con amor que no entiende
de precios ni de horarios.
Saciar
el hambre de amor
apagando la sed de sexo
en mercados de carne humana
es la huida de un corazón
que no quiere distinguir
cincuenta euros por una hora
y una hora amaneciendo junto al mar.
Buscando
sonrisas de labios
que no esconden dientes
y pagando besos de bocas
que jamás besan bocas
para engañar al alma
escondiéndose en hogares de neón. |