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Iguales
Las
tardes en que sueles pasear de la mano
de esos hombres que tanto saben
hacerte reír, como no sé yo,
prometo olvidarme de las tardes
en que tú y yo creamos el mundo.
A veces
hablo para que no me escuches,
incluso hay veces que ni siquiera hablo
porque camino por esas calles
que yo amo y tú has acabado despreciando;
puede que haya algo bueno que aún no sabes.
Deja que
el mundo se despedace
y mírame a los ojos
como si fuéramos iguales.
Me dormí
creyendo saber quien era
y al despertar sólo sabía quien eras tú.
Jamás volveré jugar a ser Dios,
no voy crear sueños para que tú te los quedes
ni volveré el tiempo atrás para mí.
Olvida las
realidades que nos hacen mortales
y recuerda aquel momento
en que estuvimos a punto de parar el tiempo,
como si los años no hubieran pasado,
igual que cuando tú eras energía pura
y yo la esperanza del reflejo de tus ojos.
Deja que
el mundo se despedace
y mírame a los ojos
como si fuéramos iguales. |