Onanismo y combustión
La boca seca
y los ojos un poco
tensos de más,
los músculos endurecidos
y la mano deslizándose
a la velocidad ideal.
No es posible recordar
a qué sabe el amor
porque lo único que queda
es onanismo y combustión.
Tras la intensidad
sólo se escucha
el propio respirar,
sin voces que ayuden
a querer despertarse
y sin rastro de otro tacto.
Ya no importa recordar
cómo era el calor
porque lo único que queda
es onanismo y combustión. |