11 Pequeña Marioneta

 

       
 

Onanismo y combustión

La boca seca
y los ojos un poco
tensos de más,
los músculos endurecidos
y la mano deslizándose
a la velocidad ideal.

No es posible recordar
a qué sabe el amor
porque lo único que queda
es onanismo y combustión.

Tras la intensidad
sólo se escucha
el propio respirar,
sin voces que ayuden
a querer despertarse
y sin rastro de otro tacto.

Ya no importa recordar
cómo era el calor
porque lo único que queda
es onanismo y combustión.

 
 
     
 
Luis Sáez