8 Pequeña Marioneta

 

       
 

A veces me olvido

Los juguetes abandonados,
destrozados y perturbados
por la facilidad
con la que han quedado atrás,
allí tirados,
en aquel campo de juego
donde nadie puso sobre la arena
algo más que las monedas
que había en los bolsillos.

Y el tono de tu voz
que tanto me hace temblar…
traído desde la distancia
a veces se pierde
y yo no sé de qué me olvido.

Los titanes de un juego de rol
llevando a cabo sin dudar
una táctica perfecta.
Nadie puede contraatacar,
nadie debe.
Nadie debe volver
caminando sobre sus pasos
para cambiar las consecuencias
de las que es culpable.

Y el tono de tu voz
que tanto me hace temblar…
traído desde la distancia
a veces se pierde
y yo no sé de qué me olvido.

 
 
     
 
Luis Sáez