Elephant and Castle
Se van las últimas luces artificiales;
sale el sol sobre los tejados de Santiago
y los cambios gritan como si les doliese
tener que crecer tan rápido.
Ayer no volverá nunca más
y lo que hace un año era una canción
se ha convertido ahora en palabras esculpidas.
Una vez me quedé dormido un momento
y cuando desperté me di cuenta
de que estaba sentado fuera del tiempo.
Viajaba al lado de una de una chica ciega
mientras veía pasar estaciones de metro,
una tras otra por debajo del río y de la tierra;
confluyendo como todo hacia el fin me bajé solo
en la última parada de mi billete.
Ayer no volverá nunca más
y lo que hace un año era un beso
se ha convertido ahora en palabras de despedida.
Los parques empiezan a quedar vacíos;
se encienden las primeras luces de Londres
y quizá nos veamos de nuevo más tarde
en los alrededores de Elephant and Castle. |