Labios
Sabe demasiado salado
el gusto de eses labios,
como si no estuvieran en la cara,
como si se hubiesen olvidado.
Las casas colgantes
y las noches de más de dos abrazos
acabaron ahogándose
en vasos de bourbon barato
besados por unos labios agrietados
La pena o la nada,
los labios dulces o los que son salados;
algunas cosas se escogen,
pero otras hay que pagarlas. |