La casa vacía
Chilla el silencio
entre esas cuatro paredes;
intentas buscar…
ya no hay nada.
Los ecos de una voz
que parece haber sido grave
se arrastran susurrando:
“Todo lo que pudo llegar a ser…”
La casa vacía ya no espera
a que alguien entre,
sólo se olvida de su nombre
y de su inútil dirección. |