6 Luna de Alabama

 

       
 

La montaña

En la ladera de la montaña
que ya todos hemos olvidado
aún yacen los cuerpecillos
de aquellos niños que un día fuimos.

Morimos unos pocos minutos antes
de que se pusiera el sol
con la boca llena de hierbas amargas
y los ojos cegados con azúcar.

Había días en los que jugábamos
a darnos besos en la mejillas
y caricias en el dorso de  las manos,
otros jugábamos a aplastarnos
los dedos con piedras grandes
y aguantar sin inundar la mirada.

En la cabaña en la que nos resguardábamos
de las tormentas de verano
las polillas aún respetan la mantita
debajo de la que nos escondíamos.

Hay una ladera de montaña en algún lado,
que ninguno seríamos capaces de encontrar,
en la cual aún yacen los cuerpecillos
de los niños que fuimos algún día.

 
 
 
 
 
Luis Sáez