3 Luna de Alabama

 

       
 

Las torres del silencio

Lejos, de donde no podamos volver,
levantaremos las torres del silencio;
pondremos en la cima
tus intenciones de Diciembre,
mi paciencia de Marzo
y nuestros abrazos de Abril.

Los cuervos y los buitres
rebuscarán en nuestras cuencas
para quedarse las imágenes
que hubiera valido la pena conservar.

Tantas palabras y miradas
se quedarán al final
en intenciones malgastadas
y todo lo que teníamos,
fuera mucho o poco,
acabará disolviéndose
en las entrañas de los carroñeros
por los que aún en vida
nos dejamos devorar.

Los gusanos se arrastrarán alegremente
por nuestra calavera
abandonada a su suerte
en lo alto de las torres del silencio.

Al final descansará para siempre
lo que tanto dijimos ser;
no tendremos que volver
a sentarnos frente a frente
y entenderemos que lo dijimos todo
el día que aprendimos a callar.

El polvo de nuestros huesos
se lo llevará el viento
y sólo quedará el recuerdo
en lo alto de las torres del silencio.

 
 
 
Escribí la primera versión de este poema entre Agosto y Septiembre de 2006
Las torres del silencio son edificios funerarios de la religión zoroástrica. Esta religión considera a los cadáveres impuros y que contaminan los elementos clásicos de tierra y fuego, por ello construllen estes edificios el la cima de los cuales dejan los cadáveres para que los buitres los consuman
 
 
Luis Sáez